El destino
Hay quién afirma que todos tenemos un destino escrito, unas pautas a realizar, que ya nos están marcadas desde el comienzo de nuestros días, incluso hay quién se aventura a decir que ese destino está marcado desde mucho antes de nuestro nacer. Yo con esos temas siempre me he quedado cautivada, tarot, horóscopos, un sinfin de artes ocultas que aseguran revelarnos lo que el destino nos depara.
Aún así el lado escéptico de mi ser no soporta la idea de que haya alguien, o algo, un ente un ser, o como quieran llamarlo, que marque nuestro camino, como el que mueve los hilos de nuestra vida, en la cual seríamos simples marionetas.
A veces te enamoras, o sientes una felicidad por algo, y dices, ese es el destino, o cuando alguien se libra de un mal que era previsible, también hay quién dirá "no estaba para él". Me cuesta concebir todo eso, me cuesta pensar que tengo un camino marcado, que todo lo que ha pasado en mi vida estaba predeterminado, y que lo que queda por pasar está ya escrito, me angustia la idea de que ese hecho coharte mi libertad de decidir sobre mi suerte, de marcar los pasos de mi trayectoria. Ese hecho hace que, de ser verdad, me sienta aún más enjaulada en este circo que me ha tocado vivir. Porque, cuántas veces no hemos pensado, "este no es mi lugar", "esta no es la vida que quiero"; ¿qué pasa? ¿que no podemos hacer nada?, ¿que no tenemos los medios para cambiar nuestra vida?¿nuestro rumbo?, venga ya.
Dios, o como lo quieran llamar, nos hizo seres libres. Desde muy antiguo, el hombre se ha planteado la hipótesis del ser. Yo no entiendo de filosofía, ni de esas ramas del pensamiento, pero me consta que alguien alguna vez afirmó que el hombre es un ser libre. Si el hombre es un ser libre, libre para amar, libre para odiar, libre para tener fe en uno u otro dios, libre para sentir, etc...¿cómo no va a ser libre de erigir su propio destino?.
Bueno, pensándolo bien, existen esclavos de su destino, esa afirmación me lleva a pensar en los millones de pobres que viven en situaciones infrahumanas, pero me cuesta también creer que esos pobres desgraciados sean esclavos de su destino, quizás ellos lo tengan más difícil a la hora de elegir; pero, mientras haya un corazón latiendo, un corazón que sienta amor, habrá libertad.
Así que, bueno, mientras el destino siga siendo negocio de unos pocos, que sepan meternos sus paranoias astrológicas, habrá gente encadenada a su destino, sin posibilidad de elegir, porque estará encadenada a lo que el brujito de turno le diga o le augurie. Pero es imposible evitar eso, siempre hay pobres infelices, en situaciones desesperadas, que esperan unas palabras de consuelo, algo que les diga "esto terminará pronto". Yo por mi parte seguiré luchando cotra eso, prefiero sentirme libre de decidir mi propio destino.

luchi dijo
son temas muy profundos....
solo se que Dios "SI" nos hizo libres .....
un abrazo y que "EL" te bendiga
27 Noviembre 2005 | 05:42 AM